No recuerdo muy bien en el colegio tomar cursos de verano. Me acuerdo haber estado alguna vez tomando algunas clases de refuerzo en lenguaje y matemáticas cuando iba a cambiar de colegio, pero creo que en general, las vacaciones me las pasé durante toda la primaria o entre Arequipa/Majes/Camaná, o en las playas de Lima, o yendo a la piscina. Luego, todos los cursos extracurriculares deben haber sido acabadas las vacaciones.
Este verano se me ocurrió tomar clases en el Museo de Arte. Me he metido a clases de canto y ritmos latinos(baile). En lo que va de las clases me ha entretenido observar que en su mayor parte la clase está llena de adolescentes. Y la adolescencia es un período muy particular para observar a la gente, eso será motivo de otra entrada, presiento.
Lo que quería hablar originalmente era que me encantan los cursos que he tomado, no sé si aprendo mucho, pero termino cansado. Primero llevo la clase de canto y al salir siento que mi voz está mejor acondicionada con los ejercicios que hacemos y así al regresar a casa doy un concierto para todos los vecinos de mi edificio, cosa que no sé si agradecerán mucho, pero hasta ahora nadie me ha pedido que me calle. Ayer(día del compositor) canté una canción de un cantautor cubano conocido como Virulo que le había escuchado a Lalá. La llevé un pcoo porque es una canción muy entretenida, se llama El Niño Caníbal, es divertida desde el título. El profe está llamando uno por uno a los alumnos para que cantemos algo y pongamos en práctica lo que nos va enseñando. Ayer me tocó a mí y salir, luego de tanto pop en inglés, canciones de Sin Bandera, Laura Pausini y una que otra cumbia a cantar este huaynito cubano, me puso un poco nervioso, pero tenía fe en la canción. Fue extraño mirar a toda la chibolada(me siento en la primera fila y nunca hablo con nadie) y ver que me miraban con cara de y ahora qué cantará este infeliz. Me encantó escuchar las risas esperadas, repito la canción es muy divertida. Fue un momento de compartir y estoy seguro que muchos de esos chicos habrán buscado la cancioncita en Internet. Bueno, se acabó la clase y comenzó la otra.
La clase de baile me deja exhausto y este verano particularmente caluroso hace que mi cuerpo bien alimentado con yapa, sufra. He perdido mucha flexibilidad con los años y los ejercicios de calentamiento que creo que tienen por objetivo recuperarla o aumentarla, me hacen daño. ¡Dolorosamente! Esto sin mencionar todo lo que sudo: podría llenar un balde con facilidad. La parte del ridículo la supero con cierta facilidad, es que hay movimientos que aunque me esfuerzo por imitar, pues es muy evidente que el instructor hace una cosa y yo hago una parodia amorfa que aunque no lo crean toma mucho esfuerzo y concentración de mi parte. No me desaliento, sin embargo, ya que si es que no mejora mi baile, por lo menos bajo de peso y alguna de las dos cosas tiene que ayudarme a ligar(seguiré alucinando). Y por último, (como dicen por ahí): Nadie nos quitará lo bailado.
miércoles, 16 de enero de 2013
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